Todos los caminos conducen a Ashgabat
Monday, June 29th, 2009Dos días hemos estado sin actualizar el blog. Quizás sea por la resaca de la fiesta…
Ahora que ya parece que no pasaremos por Irán (muy a nuestro pesar) nos estamos informando de todo lo que se cuece en Turkmenistán. Y nunca mejor dicho, ya que el año pasado en Julio la temperatura era de 45 grados a la sombra…
Es este un país chocante donde los haya, presenta muchas peculiaridades, ya os hemos contado algunas, pero aquí van las que más nos afectan a los viajeros:
- En primer lugar, al menos en Ashgabat y en Turkmenbashi, hay toque de queda. Sí señor, pobre de tí si te pilla la policia por la calle a partir de las 11 de la noche. Serás arrestado sin ningún tipo de contemplaciones.
- En Ashgabat también te advierten de tener un cuidado extremo con lo que puedas decir en la intimidad de tu habitación de hotel o en una alegre conversación en un restaurante: hay micrófonos por todas partes e incluso están intervenidos los teléfonos. Así que hay que evitar hacer pasar un mal trago a los locales, que están al corriente de la situación de control y se juegan más que tú.
- En ningún lugar te encontrarás un cartel que te indique que no puedes hacer fotos, pero no te equivoques, NO PUEDES HACER FOTOS, a no ser que te de permiso el policia local que seguramente encontrarás cada 100 metros.
- También te encontrarás policias en las carreteras de vez en cuando: cuando cambies de provincia, cuando hayas hecho 50 km, aleatoriamente… Un forero de Lonely Planet aseguraba haber tenido que parar en 14 controles en los 1.100 km que hizo en Turkmenistán.
- De todas maneras, tanto policia puede tener su lado positivo, porque en Turkmenistán, según cuentan todos los viajeros, la señalización es regulera, bueno no, es casi inexistente: sólo hay indicaciones para llegar hasta Ashgabat.
- Lo que nos vendrá muy bien, ya que es esta la única ciudad de todo Turkmenistán donde hay cajeros automáticos.

Con el toque de queda, no hay más remedio que ver la tele
¿Y qué podemos encontrar en Ashgabat? Pues os remito a la descripción que hizo el equipo Team Twits el año pasado:
It was like a plastic city dropped in the middle of the desert with tinted glass and gold everywhere. As we got closer, the plastic turned out to be white marble buildings all brand new, and there was much more gold than first thought. It was like a toy city, as there were no people any where and 80 odd 20 story buildings, huge gold monuments of the leader and gold gold gold….
“Era como una ciudad de plástico tirada en medio del desierto con cristales tintados y oro por todas partes. Según nos acercamos, el plástico resultó ser edificios nuevos de mármol blanco y había mucho más oro de lo que a primera vista pudimos pensar. Era como una ciudad de juguete, ya que no había gente en ningún sitio y montones de extraños edificios de 20 plantas, enormes monumentos dorados del líder y oro, oro y más oro.”

Según cuentan A Mongolia pa Qué, Turkmenistán es un país en el que prima el aspecto exterior. Te encuentras hoteles de lujo por fuera que luego no lo son tanto. Quizás se deba a los gustos del nuevo presidente: fue capaz de destruir un pueblo entero con bulldozers porque no le agradaba su apariencia.
No es raro que incluso la aldea más pobre y pequeña tenga sus casas perfectamente encaladas, aunque se caigan por dentro.
Más información en Lonely Planet, A Mongolia pa Qué y Team Twits.
Las fotos de Ashgabat son de a.fasia y nyon45
Tags: Ashgabat, Toque de queda, Turkmenbashi, Turkmenistán








En algunos ríos de Asia menor (Líbano, Siria, Irán, Irak y Turquía) habitan dos curiosas especies de peces: Garra Rufa y Cyprinion Macrostomus, que son más conocidos bajo los pseudónimos de peces termales, dermatológicos o doctor.
El paciente suele tardar unos días en acostumbrarse al tratamiento, porque los mordisquitos de los peces (cuyo tamaño oscila de los 2 a los 10 cm) pueden causar algo de dolor al principio, aunque parece que éste remite pronto y pasa a convertirse en un micromasaje bastante placentero. Del daño a las cosquillicas en un momento.








