Tag Archive
Albacete Altai Azerbayán año nuevo Baku Barcelona Christina Noble Christina Noble Children's Foundation coche coches Donaciones El Equipo A Mongolia fear and laugh Fiesta frontera Georgia Gobi granito de arena Irán juegos Kazajistán Klenová mapas Mongolia mongol rally Mongol rally 2009 Niyazov noruz ONG patrocinadores República Checa rusia ruta Samarcanda Seat Inca solidaridad Tamerlán Turkmenistán Turquía Ulan Bator Uzbekistán Uzbequistán Venim d'Onil viaje vídeos
22 de Julio: Budapest – Pojate (Serbia)

Con el arreglo de la cerradura del coche, salimos de Hungría bastante tarde. En la frontera con Serbia aprendimos algo que no debemos olvidar: no se deben grabar vídeos en las fronteras. A Rafa, por ello, un poli con cara de poquísimos amigos se lo llevó a la garita… Nada grave.
Nada parecía, por el momento, indicar que habíamos salido de Unión Europea. Nos dimos cuenta de que sí al adentrarnos en sus carreteras. Enfrente nos encontramos con una carretera nacional con arcén, del tipo la que une Albacete con Casas Ibáñez, o lo que es lo mismo, una vía normalita, normalita, que aparecía en los mapas como autopista. Esa fue la primera sorpresa. La segunda, que los conductores la tomaban, en efecto, como si de una autopista se tratara: adelantamientos extremos, que nos obligaban a invadir el arcén (tuvimos de hecho pitidos y broncas por no hacerlo al principio) y, por supuesto, un respeto omiso a las señales de tráfico y las marcas viales (fueron frecuentes los adelantamientos en zonas con doble línea continua)… la tercera sorpresa, pero no por ello menos importante, es que, circulados unos kilómetros, vimos una señal que rezaba putarina y, mire usté, que resulta que era la del peaje… En definitiva, que lo único que aquella vía no tenía de autopista era la vía misma.

Como empezaba a oscurecer decidimos parar en cualquier sitio para buscar donde dormir y tras dar unas cuantas vueltecillas, con la consiguiente desesperación que venía aparejada al cansancio de la ruta, fuimos a dar con nuestros huesos en un área de servicio en el que nos indicaron un motel.
Y allí dormimos. Desde fuera parecía el de Psicosis, y nuestro Norman Bates particular (con el que regateé en un inglés macarrónico que ni él ni yo entendíamos) resultó ser un serbio majete y campechano. Cruzamos la puerta del hostal y ante nuestros ojos apareció un edificio recién pintado, enmoquetado, limpio, coqueto y con encanto.

El dueño del hotel insistió en darnos los buenos días con un chupito de orujo serbio

No dé cigas a los niños
21 de juio: Klenová-Budapest (Hungría)

Amanecimos contentos y, afortunadamente, sin resaca. Recogimos nuestras tiendas (que se montan en un segundo, pero en desmontarlas se tarda algo más) y estudiamos la ruta a seguir con el resto de los equipos.
Chopi, de El Equipo A Mongolia nos regaló una caja entera de Red Bull (tenían docenas) mientras nos contaba que su intención era relajarse en los famosos baños de Budapest. Así que partimos hacia allí con la misma idea. Pero no pudo ser porque, como siempre, llegamos tarde.
Dejamos la República Checa, cruzamos la frontera austriaca y alcanzamos la húngara sin parar ni siquiera a estirar las piernas. Cabe decir, si se me permite, que por esa Europa civilizadísima que hemos atravesado, han
tenido lugar las micciones más caras de mi historia: entre 0’50 € o 1€ cada vez que la necesidad lo requería. Eso sí, me he escaqueado de pagar todas las veces que he podido, porque este rally es así.
Ya en Budapest cenamos con otro equipo amigo Mans i maniques, que le dieron, por cierto, nombre a nuestra furgo que aún no lo tenía: la Hispano-suiza.
La historia comenzó antes de salir de España, donde decidimos poner una pegatina en la furgo con la bandera de cada país por el que pasáramos, y oh fatalidad, ya en Francia no pudimos comprar ninguna. Pero no desistimos y en Suiza compramos y pegamos la suya, pensando que no sería difícil completar más tarde las que nos faltaran… y que si quieres arroz, Catalina: ni la de Francia, ni la de Alemania, ni Chequia , ni… Así que ahora, sin ningún tipo de fuste, llevamos las pegatinas española y la suiza juntas… y me temo que así van a quedarse.
Último apunte tranquilizador para las madres: A la salida de Budapest nos arreglaron gratis la cerradura de la furgo… ¡¡¡¡¡¡nada menos que en la Porsche!!!!!!









