Tag Archive


Albacete Altai Azerbayán año nuevo Baku Barcelona Christina Noble Christina Noble Children's Foundation coche coches Donaciones El Equipo A Mongolia fear and laugh Fiesta frontera Georgia Gobi granito de arena Irán juegos Kazajistán Klenová mapas Mongolia mongol rally Mongol rally 2009 Niyazov noruz ONG patrocinadores República Checa rusia ruta Samarcanda Seat Inca solidaridad Tamerlán Turkmenistán Turquía Ulan Bator Uzbekistán Uzbequistán Venim d'Onil viaje vídeos

28 de Julio: Gazakh – Baky (Azerbayán)

o Baky, ciudad sin fuste



El hotel donde nos alojamos era, realmente, un merendero. Pero esta gente vio claro que podían sacarse unos dólares alquilándonos sus propias habitaciones, aunque ellos tuvieran que pasar una mala noche. Nosotros estábamos tan cansados que también nos dio igual el hecho de que tuvieran que sacar su ropa de las habitaciones, que no cambiaran las sábanas e incluso que el baño estuviera recién usado (y no precisamente para orinar) y que no hubieran tirado de la cadena…

Nos dieron una cena que consistió en un trozo de cordero no muy lechal (más bien murio el pobre cuando ya había dado toda la leche y la lana que pudo) y una ensalada. Lo de comer cordero anciano se convertiría a partir de aquí en una comida más que habitual.

Al despertarnos y tras desayunar al típico modo azerí (té, pan, queso, mantequilla y un huevo duro) seguimos la marcha.



Los personajes que regentaban el hotel


Luisa desayunando con Granito de Arena


El paisaje era absolutamente árido y desolador. El país parecía estar dividido por una gran vía principal, totalmente recta y en constantes obras, y a sus orillas unas escasas pequeñas y bastante pobres poblaciones. Más allá no parecía que hubiera mucho más.

Sorprendía ver cómo, a cada pocos kilómetros, había puestecillos de verduras y frutas regentados por hombres que soportaban, sin el más mínimo toldo, la dureza de un sol que pegaba a unos cincuenta grados. Estos mismos agricultores, al caer la tarde, llevaban sus mercancías hacia Baku en su propio coche que iba cargado, literalmente hasta las cencerretas.


No cabe ni el conductor


Todo aquello era una extraña antítesis de Georgia aunque se encontraran en el mismo punto, sin embargo, Georgia retrocede de una bonanza anterior mientras que Azerbayán está mejorando con fuerza hacía un mejor futuro. El petróleo y el gas natural de su subsuelo parece ser la clave.

Llegamos a Baku, una enorme ciudad a la europea, con altísimos y lujosos edificios, orientada única y exclusivamente a la ostentación: tiendas de primeras marcas, grandes boutiques, numerosísimos bancos e innumerables hoteles en construcción.


Campo petrolífero a las afueras de Baky

Buscamos el puerto, tarea nada fácil dado que estaba en una pequeñísima calle y sin ninguna señal indicadora, y cuando dimos con él nos reencontramos con otros muchos equipos que no habíamos visto desde la fiesta de Klenová.

Ellos mismos nos informaron del papeleo y nos advirtieron que no nos hiciéramos ilusiones porque algunos llevaban tres días en la ciudad y el barco que esperaban no había llegado. También nos advirtieron que los precios de Baku eran como los europeos y tuvimos ocasión de comprobarlo. No es que nos quisieran timar, que sí, y por supuesto lo hicieron siempre que tuvieron ocasión, incluso cuando no nos engañaban los precios eran bastante, bastante caros.

A eso de las ocho, nos comunicaron en el puerto que no había barco hasta el día siguiente a las diez de la mañana.

Escrito por admin |  Archivado en Diario de viaje | Aún no ha comentado nadie :(

24 y 25 de Julio: Marmaraereglisi – Samsun – Trabzon (Turquía)

o Turquía rules!


De la ciudad costera que nos acogió la primera noche, partimos bien temprano para poder llevar a cabo una de las etapas más largas hasta el momento. Estuvimos unas 14 horas conduciendo, porque, aunque nos gusta Turquía, queríamos abandonarla en los menos días posibles para poder entrar en tierras verdaderamente desconocidas para nosotros.

Llegamos a Samsun, buscamos hotel, dormimos y seguimos la marcha. Cuando alcanzamos Trabzon, ciudad muy recomendada por la guía que consultamos, decidimos pasar el día allí y descansar.

Todas las ciudades de todo el país están regadas de los símbolos nacionales: la bandera turca y Ataturk en forma de estatuas, fotos… Aunque hace ya mucho tiempo que el reformador turco murió, parece que todo el mundo sigue queriéndolo.


En Turquía probamos las mejores sandías y melones que habíamos comido hasta el momento. Primero te asusta su enorme tamaño y luego te conquista su delicioso sabor.

Lo que más nos sorprendió fue el mundo del regateo: se regatea en hoteles, se regatea con la comida… ¡e incluso en la farmacia! Pedimos un repelente antimosquitos, que costaba 4’5 liras turcas, nos pareció bien e indicamos al farmacéutico con los dedos de la mano que nos dispensara cuatro botes. Él asintió y nos dio un bote… a 4 liras.


Escrito por admin |  Archivado en Diario de viaje | 4 comentarios